Por segunda vez, en lo corrido de 2023, el concejal por la inclusión, Libardo Asprilla, regresó al corredor de la Carrera Sétima, con el fin de intercambiar Palitroques por ideas para Bogotá.

La actividad se realizó en pleno centro de la ciudad, con el propósito de recoger las múltiples ideas de las y los vendedores informales que se rebuscan el sustento diario con la venta de libros, confitería, ropa y calzado de segunda.

“Recibo los reclamos y las peticiones de los ciudadanos con mucho respeto. Yo, fui vendedor informal y entiendo lo que significa estar bajo el sol y el agua por unas monedas para llevar el pan a la mesa. En las calles viví la estigmatización social a la que por décadas se ha sometido al gremio popular. Por ello, no me canso de repetir informalidad no es ilegalidad” indico Libardo Asprilla, Concejal de Bogotá.      

Durante la jornada los transeúntes y extranjeros que disfrutan del corredor cultural e histórico de la carrera séptima, también se unieron con ideas para mejorar la organización del espacio público.    

“Necesitamos más acompañamiento policial en la zona, muchas veces la gente viene a comprarnos, pero perdemos la venta por que les da miedo que, si sacan el celular para pagar por alguna plataforma digital, más adelante algún delincuente los robe” manifestó Marcela Cuervo, vendedora informal.

Todas estas ideas serán trasladas a las entidades competentes del Distrito, para que sean tenidas en cuenta al momento de la elaboración de programas y proyectos que le apunten a dignificar el trabajo informal.

  1. Sectorizar los puntos de aglomeración por producto.
  2. Prevenir el contrabando
  3. Promover el bienestar familiar a emprendedores en la informalidad.
  4. Capacitación financiera.
  5. Colocar señalización para indicar los baños públicos cercanos a la zona de aglomeración.
  6. Mobiliario que cobije a los vendedores y que sea fácil de acomodación y de venta.
  7. Organización en el espacio público para vendedores Informales.
  8. Atención diferencial para el adulto mayor, vendedor informal.

“Mi idea para Bogotá es que se tengan en cuenta a las y los hijos de los vendedores informales para capacitaciones en universidades o en el Servicio Nacional de Aprendizaje – SENA, para que estudien una carrera que a ellos les guste y así no recurran a las ventas informales como opción para rebuscarse la vida” señaló William, vendedor informal.