La precarización del empleo mediante contratos de prestación de servicios, es una de las problemáticas que el gobierno del presidente Gustavo Petro ha prometido corregir, dado que, con esta modalidad, muchos trabajadores son obligados a cumplir horario, los subordina un jefe e incluso trabajan cuando no hay contrato sin recibir remuneración.

De acuerdo con un estudio de la Universidad del Rosario, solo el 46% de los prestadores de servicios está satisfecho con su contrato y el 54% trabaja bajo esta modalidad porque no encontró otra opción de vinculación.

“En el mundo formal creemos que el contrato de prestación de servicios, no laboral, que encubre una relación no laboral de manera mentirosa, solo para sobreexplotar al trabajador, debe pasar a la historia y que debemos volver a relaciones laborales pactadas”, manifestó Gustavo Petro, presidente de Colombia.

Por lo tanto, son aplaudibles las decisiones conjuntas que, desde el Ministerio del Trabajo, la Comisión Nacional del Servicio Civil, el SENA, la Procuraduría General de la Nación, la Contraloría General de la República, la ESAP y el Ministerio de Hacienda, se han asumido atendiendo los lineamientos del Plan de Formalización del Empleo Público en Equidad 2023 de la Presidencia de la República.

Por otro lado, es importante aplicar el enfoque diferencial, teniendo en cuenta las líneas base como uno de los criterios para asignar estos empleos, y con ello, cerrar las brechas de desigualdad históricas en materia de aprovechamiento de los potenciales de poblaciones diferenciales como los grupos étnicos, las personas con discapacidad, la juventud, las mujeres y la población LGTBIQ+, quienes cumplen los requisitos para emplearse tanto en el sector público como el privado.

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